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La FCM despide al Dr. Miguel Pedro Ángela, maestro de generaciones de médicos

La Facultad de Ciencias Médicas de la UNCUYO lamenta profundamente el fallecimiento de quien fuera uno de sus destacados graduados y docentes. Referente indiscutido de la Clínica Médica mendocina, dedicó buena parte de su vida a la asistencia, la enseñanza y la formación de nuevas generaciones de profesionales.

La comunidad de la Facultad de Ciencias Médicas UNCUYO despide con profundo pesar al Dr. Miguel Pedro Ángela, médico formado en esta Casa de Estudios y docente que dejó una huella perdurable en sus aulas, en la práctica hospitalaria y, especialmente, en las generaciones de profesionales que encontraron en él a un verdadero maestro de la Clínica Médica.

Graduado con diploma de honor en 1962, Ángela construyó una extensa trayectoria que mantuvo estrechamente vinculadas dos dimensiones esenciales de la medicina: la atención de pacientes y la formación de médicos. En la Facultad de Ciencias Médicas alcanzó el máximo grado de su carrera docente como profesor titular por concurso de la Cátedra de Clínica Médica, convirtiéndose en una referencia para estudiantes, graduados y profesionales en formación.

Su labor académica tuvo su correlato en una prolongada trayectoria asistencial en el Hospital Central de Mendoza, donde fue jefe del Servicio de Clínica Médica II —cargo al que también accedió por concurso— y jefe del Departamento de Clínica Médica. Allí dedicó además numerosos años a la formación de residentes, extendiendo su vocación docente más allá de las aulas universitarias y haciendo del hospital otro espacio privilegiado para enseñar medicina.

A lo largo de su carrera sostuvo una concepción profundamente humanista de la profesión, basada en la observación, la escucha y el encuentro directo con la persona enferma. Para Ángela, la historia clínica, la anamnesis y el examen físico no eran únicamente procedimientos diagnósticos: constituían el corazón mismo del vínculo entre médico y paciente.

Esa concepción quedó plasmada en “El examen clínico. Anamnesis, semiotecnia y diagnóstico físico”, obra a la que dedicó 18 años de trabajo y que presentó en la UNCUYO en 2012. En sus más de 500 páginas volcó décadas de experiencia asistencial y docente, procurando transmitir a estudiantes y médicos jóvenes aquello que había constituido uno de los principios fundamentales de su ejercicio profesional: aprender a observar, escuchar, interrogar y examinar al paciente antes de recurrir a los estudios complementarios.

En oportunidad de aquella presentación, la propia Facultad lo reconoció como un “hito de enseñanza de grado y posgrado”, destacando una trayectoria que había comenzado como estudiante de Ciencias Médicas y que posteriormente lo tendría como uno de sus profesores titulares. Su libro se convirtió así en una prolongación de aquella vocación pedagógica que había ejercido durante décadas frente a estudiantes, residentes y colegas.

Su prestigio profesional trascendió el ámbito universitario. Considerado uno de los clínicos de referencia de Mendoza y reconocido también en el ámbito nacional, recibió diversas distinciones a lo largo de su trayectoria. Entre ellas, el Bastón de Esculapio, otorgado por el Consejo Deontológico del Ministerio de Salud de Mendoza en reconocimiento a su trayectoria profesional.

Pero acaso una parte fundamental de su legado permanezca en una enseñanza más difícil de medir: aquella manera de comprender la medicina como una práctica inseparable del contacto humano. Frente al avance de las herramientas diagnósticas y tecnológicas, Ángela reivindicó durante toda su vida el valor del método clínico y recordó a quienes se formaban junto a él que detrás de cada signo, cada síntoma y cada diagnóstico existe, ante todo, una persona.

Con su fallecimiento, la Facultad de Ciencias Médicas despide a uno de los profesionales que contribuyeron a construir y transmitir una tradición de excelencia en la enseñanza de la Clínica Médica. Fue estudiante de esta Casa, fue su docente y, fundamentalmente, fue maestro de muchos de quienes luego asumieron la responsabilidad de cuidar la salud y formar a nuevas generaciones.

La Facultad de Ciencias Médicas de la UNCUYO acompaña con afecto y respeto a sus familiares, seres queridos, discípulos y colegas ante esta pérdida, y honra la memoria del Dr. Miguel Pedro Ángela, cuyo legado continuará presente en la medicina mendocina y en la historia de nuestra comunidad universitaria.

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