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La FCM estimula al desafío de innovar en educación

Desde el 19, y hasta el 30 de octubre, se encuentra abierta la posibilidad de presentar proyectos de Innovación Pedagógica para ser ejecutados en el próximo ciclo lectivo en la Facultad de Ciencias Médicas.

22 de octubre de 2015, 12:44.

imagen La FCM estimula al desafío de innovar en educación

La convocatoria invita a la presentación de proyectos de innovación pedagógica, que permitan mejorar las estrategias didácticas que se implementan en los espacios curriculares de todas las carreras de la Facultad: cursos, rotaciones, asignaturas, talleres. Las propuestas se reciben por Mesa de Entradas de la FCM, hasta el 30 de octubre, de 09 a 13 hs. Se seleccionarán 10 proyectos, los que serán financiados con hasta 5 mil pesos. Se ha previsto que el período de ejecución de los proyectos inicie en marzo 2016, y que se extienda hasta febrero de 2017.

La propuesta es una iniciativa de la Asesoría Pedagógica y la Secretaría Académica de FCM, y nace en la idea de asignarle al docente un rol activo en el diagnóstico y la reflexión, y el consecuente diseño de estrategias superadoras, y en conjunto con los estudiantes, en la implementación y evaluación de innovaciones pedagógicas. Dada la naturaleza de la tarea a realizar, la Asesoría Pedagógica de la FCM participará activamente mediante un proceso de acompañamiento y asesoramiento en la implementación de los proyectos seleccionados, a través de capacitaciones, asesoramiento específico según las características del proyecto y reuniones periódicas con los equipos para valorar el progreso de la propuesta presentada. Parte del acompañamiento de los proyectos se realizará también a través de encuestas a los estudiantes.

 

Una precisión sobre la “innovación pedagógica”

El discurso de la innovación pedagógica tiene sustento en torno a la realidad social del mundo cambiante, incierto y complejo en que vivimos. Por esta razón se afirma que el conocimiento y, por ende, los modelos educativos, caducan constantemente. De ahí la necesidad de una reinvención constante.

Generalmente, se asocian los cambios curriculares o metodológicos a la innovación pedagógica. Esto no estaría tan errado, pero existe una tendencia a confundir “innovación curricular” con la incorporación de novedades educativas en boga, no siempre acompañada con una aconsejable reflexión sobre su adaptación a las estructuras curriculares, o a la realidad cultural y educativa de la comunidad o el aula. Es decir, los cambios muchas veces parten de sugerencias o indicaciones externas a los procesos de enseñanza aprendizaje, diseñados por especialistas que encontrarán en el docente el agente implementador en el aula. Esto deja al docente sin oportunidad de participar del proceso curricular de manera más decisiva, por ejemplo en relación a elección de modelos y enfoques didácticos.

Desde la propuesta de la Asesoría Pedagógica y la Secretaría Académica, la intención es precisamente superar esta mirada “pasiva” del docente. Se parte de la premisa de que los actores del proceso de enseñanza-aprendizaje, docentes y estudiantes, pueden asumir las responsabilidades y tareas que implica el mismo. Por esta razón, se espera que los proyectos presentados en la actual convocatoria estimulen en los docentes el desarrollo de competencias de planificación, implementación y evaluación de iniciativas pedagógicas propias; mientras que en los estudiantes, promuevan procesos de aprendizaje que atiendan a la autonomía, la diversidad y las necesidades educativas en los distintos momentos de su carrera.

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